BELEN MOLINA. Las mujeres saharauis han hecho brotar la vida en uno de los desiertos menos hospitalarios que existen. Porque no todos los desiertos son iguales, como recuerda Hantata Mansur, la esposa de Hamdi Mansur, delegado del Frente Polisario en Tenerife. Hay desiertos con oasis, los hay con ríos subterráneos de los que brota el agua con un poco de esfuerzo. Hay, en fin, desiertos más generosos que otros y otros abrumadores, como el pedazo de arena y piedras que marca la frontera entre Argelia y Marruecos y Argelia y Mauritania. Las mismas mujeres saharauis que han logrado que el desierto se parezca en algo a un hogar son las mismas transmisoras en el exilio de unos valores, una cultura y un solo objetivo: la independencia del Sáhara, postergada durante 32 años. Si la inmigración tiene voces femeninas, esa son las de Hantata Mansur y Fatma y Mamía Salek. Fatma y Mamía, hermanas, dieciséis años de cárcel en cárcel en Marruecos acusadas de que sus hermanos eran activistas del Frente Polisario, han logrado tener refugio en una humilde casa de Taco. La comunidad saharaui no sólo las respeta, sino que las reverencia. No ocurre lo mismo con los naturales de Canarias. Fatma, que desde 2006 trabaja en una empresa de limpieza, no puede vestir la melfa en el trabajo. "Llevo un velo hasta la puerta de entrada. Cuando piso el umbral, me lo quito. Mis jefes no lo toleran". Los compañeros de trabajo, sin embargo, han aprendido a no extrañarse cuando Fatma se mete en un cuartito en el que se guardan detergentes, escobas y fregonas y se orienta en dirección a la Meca. "Al principio les chocaban mis rezos. Ya no".Para los saharauis estas dos mujeres son heroínas de la causa. Para sus vecinos son sencillamente inmigrantes que no molestan. Mamía, cuatro años más joven que Fatma, se casó el 10 de mayo de 2002, ya en el exilio. Su hija es la continuidad sanguínea de una familia marcada por las torturas y la separación. "Yo no quiero que mi hija sufra, pero sí que sepa", matiza Mamía. "Ahora es muy pequeña, pero sé que cuando tenga un Sáhara libre se irá a vivir allí lo antes que pueda. Hasta entonces, yo, y el resto de mi familia, procuramos que sepa que está aquí por circunstancias, que pertenece a una sociedad y a una forma de vida que son distintas a la forma de vida en la que está creciendo. Cuando sea mayor sabrá que es diferente. Ojalá no estemos aquí cuando cumpla 18 años", añade. Y Hantata matiza. "Sabrá que es diferente pero tendrá lo bueno de esta sociedad. Eso es la armonía de culturas". Hantata no pudo reunir a sus tres hijas hasta 2002. Tuvo que dejarlas al cuidado de su madre y sus hermanas cuando escapó del territorio saharaui ocupado por Mauritania. "Mis hijas viven esta separación con dificultad. No han estado juntas nunca, hasta 2002. La mayor estudia en Cuba y ese el objetivo, que estudien, que no pierdan las raíces. Intentamos enviarnos vídeos, llamarnos a menudo, ¡pero es tan poca cosa! He pasado meses sin tener noticia suya, y eso duele, porque tener una hija es tener una hija, pero al final te repones y superas la pena, porque sabes que es por su bien". La separación de los hijos, dice Hantata, es "el precio por darles su libertad. El precio por no permitir que sean sometidos".
martes 13 de mayo de 2008
La separación es el precio de la no sumisión
BELEN MOLINA. Las mujeres saharauis han hecho brotar la vida en uno de los desiertos menos hospitalarios que existen. Porque no todos los desiertos son iguales, como recuerda Hantata Mansur, la esposa de Hamdi Mansur, delegado del Frente Polisario en Tenerife. Hay desiertos con oasis, los hay con ríos subterráneos de los que brota el agua con un poco de esfuerzo. Hay, en fin, desiertos más generosos que otros y otros abrumadores, como el pedazo de arena y piedras que marca la frontera entre Argelia y Marruecos y Argelia y Mauritania. Las mismas mujeres saharauis que han logrado que el desierto se parezca en algo a un hogar son las mismas transmisoras en el exilio de unos valores, una cultura y un solo objetivo: la independencia del Sáhara, postergada durante 32 años. Si la inmigración tiene voces femeninas, esa son las de Hantata Mansur y Fatma y Mamía Salek. Fatma y Mamía, hermanas, dieciséis años de cárcel en cárcel en Marruecos acusadas de que sus hermanos eran activistas del Frente Polisario, han logrado tener refugio en una humilde casa de Taco. La comunidad saharaui no sólo las respeta, sino que las reverencia. No ocurre lo mismo con los naturales de Canarias. Fatma, que desde 2006 trabaja en una empresa de limpieza, no puede vestir la melfa en el trabajo. "Llevo un velo hasta la puerta de entrada. Cuando piso el umbral, me lo quito. Mis jefes no lo toleran". Los compañeros de trabajo, sin embargo, han aprendido a no extrañarse cuando Fatma se mete en un cuartito en el que se guardan detergentes, escobas y fregonas y se orienta en dirección a la Meca. "Al principio les chocaban mis rezos. Ya no".Para los saharauis estas dos mujeres son heroínas de la causa. Para sus vecinos son sencillamente inmigrantes que no molestan. Mamía, cuatro años más joven que Fatma, se casó el 10 de mayo de 2002, ya en el exilio. Su hija es la continuidad sanguínea de una familia marcada por las torturas y la separación. "Yo no quiero que mi hija sufra, pero sí que sepa", matiza Mamía. "Ahora es muy pequeña, pero sé que cuando tenga un Sáhara libre se irá a vivir allí lo antes que pueda. Hasta entonces, yo, y el resto de mi familia, procuramos que sepa que está aquí por circunstancias, que pertenece a una sociedad y a una forma de vida que son distintas a la forma de vida en la que está creciendo. Cuando sea mayor sabrá que es diferente. Ojalá no estemos aquí cuando cumpla 18 años", añade. Y Hantata matiza. "Sabrá que es diferente pero tendrá lo bueno de esta sociedad. Eso es la armonía de culturas". Hantata no pudo reunir a sus tres hijas hasta 2002. Tuvo que dejarlas al cuidado de su madre y sus hermanas cuando escapó del territorio saharaui ocupado por Mauritania. "Mis hijas viven esta separación con dificultad. No han estado juntas nunca, hasta 2002. La mayor estudia en Cuba y ese el objetivo, que estudien, que no pierdan las raíces. Intentamos enviarnos vídeos, llamarnos a menudo, ¡pero es tan poca cosa! He pasado meses sin tener noticia suya, y eso duele, porque tener una hija es tener una hija, pero al final te repones y superas la pena, porque sabes que es por su bien". La separación de los hijos, dice Hantata, es "el precio por darles su libertad. El precio por no permitir que sean sometidos".
lunes 12 de mayo de 2008
EL 10º CONGRESO INTERNACIONAL INTERDISCIPLINAR SOBRE MUJERES CONTARÁ CON UNA AMPLIA REPRESENTACIÓN SAHARAUI
Organizado por la Universidad Complutense de Madrid, del 3 al 9 de julio, se celebrará el 10º Congreso Interdisciplinar sobre Mujeres 2008. Una importante delegacion de mujeres saharauis participarán en este importante evento, entre las cuales podemos citar:- Maima Mahamud. Directora de la Escuela de Mujeres de Dajla. Taller de Ciencia y Tencnología.
Zahra Ahmed. Miembro de la Ejecutiva de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis y Presidenta de la Asociación Mujeres Saharauis en España. Conferencia " La mujer saharaui como ejemplo de mujer emancipada dentro del mundo árabe y musulmana.
Nota: En la foto Senia Ahmed.
viernes 9 de mayo de 2008
HUMAN RIGHTS WATCH CONDENA LAS VIOLACIONES DIARIAS DE DD.HH.EN LAS CIUDADES SAHARAUIS OCUPADAS
No es la primera vez que prestigiosas organizaciones internacionales defensoras de Derechos humanos condenan las flagrantes violaciones de derechos humanos que se perpetran a diario por las autoridades de ocupación marroquíes en las cidades del Sáhara Occidental. Amnistía Internacional siempre se ha hecho eco también de esas violaciones de DD.HH.en las ciudades ocupadas saharauis, tales como El-Aaiun, Dajla, Smara, Bojador etc.. Ahora, como también, la organización americana Human Rights Watch acaba de condenar esas violaciones de DD.HH. contra los activistas saharauis. EFE. 08-05-2008
La organización Human Rights Watch (HRW) criticó hoy la actuación de las autoridades de Marruecos en la investigación de supuestos abusos policiales contra dos activistas saharauis que fueron detenidos en diciembre de 2007.
La organización defensora de los derechos humanos explicó en un comunicado que las autoridades marroquíes cerraron el pasado día 5, por 'falta de pruebas', la investigación de los presuntos abusos sufridos por Dahha Rahmouni y Brahim al Ansari. [NOTA POEMARIO: Ver noticia de su detención]
Esos dos activistas saharauis fueron detenidos de forma arbitraria el pasado año por la policía en la localidad de El Aaiún, en el Sahara Occidental, y fueron golpeados antes de ser puestos en libertad sin que se presentaran cargos en su contra, según HRW. La organización estadounidense hizo hoy públicos varios documentos que a su juicio indican que las autoridades marroquíes 'no realizaron una investigación creíble sobre el incidente antes de anunciar el final de ese proceso el 5 de mayo'.
Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Medio y el Norte de África, subrayó que una investigación imparcial 'habría incluido el testimonio tanto de los policías acusados del abuso como de los activistas que hacían las acusaciones'.
'Frente a esto, las autoridades marroquíes eligieron escuchar sólo a una parte, lo que muestra que no son imparciales', agregó.
La organización neoyorquina explicó que, desde que los dos activistas pro-derechos humanos presentaron en enero sus denuncias ante la fiscalía de El Aiún, el único contacto que han tenido con las autoridades fue el pasado día 5, cuando la policía les informó de que se había cerrado el caso por falta de pruebas.
HRW señaló que cada año numerosos saharauis presentan formalmente ante las fiscalías locales denuncias de violencia policial en El Aaiún y otras zonas del Sahara Occidental pero, como en los casos anteriores, la mayoría son desestimadas sin que se recaben otras pruebas más allá de la propia versión policial.
'Las investigaciones que dan la apariencia de realizarse de mala fe perpetúan la impunidad de los malos tratos policiales a saharauis', recalcó Whitson, por lo que reclamó a las autoridades que investiguen de forma creíble las violaciones a los derechos humanos en el Sahara Occidental.
lunes 5 de mayo de 2008
TOD@S CON EL SAHARA
Esta mañana, en el Círculo de Bellas Artes, las mujeres saharauis teníamos una cita con la presentación de la iniciativa de un grupo de profesiones del cine español para pedir al gobierno español que reconozca el estatus diplomático del Frente Polisario.Las Mujeres Saharauis os animamos a firmar el manifiesto que se encuentra colgado en la página web anteriormente citada y que tiene como objetivo conseguir el mayor número de firmas posible antes del 15 de septiembre.
Manifiesto Tod@s con el Sáhara.
Los participantes de la 5ª edición del festival del Sahara hemos estado en uno de los campamentos de refugiados saharauis donde se vive un drama humanitario.
La situación empeora año tras año. El proceso de paz está bloqueado y eso afecta especialmente a los más débiles. Mujeres, niños y ancianos. Hay 200.000 personas que fueron españolas abandonadas en el desierto desde hace 33 años.
Es urgente que la ciudadanía ayude a devolver la libertad a el pueblo saharaui. Por eso pedimos al gobierno de España que reconozca el status diplomático del frente polisario.
Hoy se pone en marcha una plataforma de recogida de firmas para conseguir que esto sea posible entre todos. www.todosconelsahara.com
martes 29 de abril de 2008
ENTREVISTA A AMINETU HAIDAR PUBLICADA EN EL PAÍS 24.04.2008
ENTREVISTA: ALMUERZO CON... AMINETU HAIDAR
"Hay que dejar paso a los amantes de la paz"
FERNANDO ÍÑIGUEZ 24/04/2008
Habla en voz muy baja. No quiere llamar la atención, pero no puede pasar inadvertida. La vistosa melfa estampada que luce y que la cubre de los pies a la cabeza choca hasta en un restaurante en el centro de Madrid que, con su decoración y comida, quiere evocar las jaimas y arenas del desierto africano. Aminetu Haidar nació en la ciudad de El Aaiún a finales de los sesenta cuando el Sáhara Occidental era todavía una provincia española. A pesar de su origen y cultura nómada, Aminetu evita acomodarse en la parte del restaurante donde las mesas están a ras del suelo. "Yo no he vivido en el desierto de forma continua, mis padres se quedaron en El Aaiún después de la Marcha Verde, pero buena parte de mi familia, igual que la mitad de mi pueblo, se tuvo que exiliar a los campamentos de refugiados que los saharauis levantamos en Argelia".
La dirigente saharaui pasó cuatro años en la 'cárcel negra' de El Aaiún
Aminetu Haidar se sorprende en Madrid ante un plato de cuscús de cordero. "Ya no lo puedo tomar. Me encantaba, pero mi salud no me lo permite". Mientras come un tajín de pollo y verduras, relata el origen de sus males: en 1987 quiso acercarse a una delegación de la ONU que visitaba El Aaiún y la policía marroquí la sorprendió con un montón de panfletos. Fue detenida. Permaneció hasta 1991 en la cárcel negra de El Aaiún. Los tres primeros años, con los ojos vendados. En todo ese tiempo la dieron por desaparecida, ni su familia ni ninguna organización supieron nada de ella. Relata el horror con voz suave y tranquila y ha hecho de la resistencia pacífica el símbolo de la lucha de su pueblo. "Supe después que a muchos de los chicos que detuvieron conmigo les arrancaron las uñas; otros, murieron; a algunos les tuvieron varios días colgados y les azotaron".
Sin embargo, Haidar no esboza ni el más mínimo sentimiento de odio hacia los marroquíes que viven ahora en El Aaiún mezclados con la población autóctona. "De tantos años por el desierto, la cultura nómada de los saharauis se ha basado en tratar bien a los vecinos. Estamos en contra de la ocupación y nuestra oposición es hacia el régimen de Marruecos, no contra su pueblo, al que consideramos hermano y que no tiene la culpa de nada".
La columna vertebral hecha añicos, la vista disminuida, las costillas frágiles y una úlcera de estómago son las consecuencias físicas que aún perduran de las torturas. De las psicológicas y morales, habla con pudor, queriendo derivar su sufrimiento al de todo su pueblo.
Cumplidos ya los 40, tiene una hija, Hayad, de 15, y un hijo, Mohamed, de 13. Las emocionantes cartas que les escribía desde la cárcel en las que les describía mundos idílicos entre playas y palmeras para que ellos no perdieran la esperanza le valieron el apelativo de madre coraje saharaui. Aminetu Haidar está en Madrid para paliar en el hospital La Paz parte de las secuelas físicas de su lucha. Saboreando un vaso de té al final de la comida, del que dice que no sabe igual de bien que los que ella hace con todo el pausado ritual saharaui, se permite una llamada al mundo: "Hay que dejar paso ya a los amantes de la paz. Que nuestro caso sea una excepción".
jueves 24 de abril de 2008
ACTO DE SOLIDARIDAD EN ALGETE (MADRID)
lunes 21 de abril de 2008
LA 5ª EDICIÓN DEL FESTIVAL DE CINE FISAHARA CONCLUYE CON UN COMPROMISO

El Festival Internacional de Cine del Sáhara (Fisahara) concluyó ayer con un compromiso por parte de l@s cineastas españoles/as de conformar una plataforma de apoyo a la causa saharaui y realizar un largometraje con la participación de los refugiados/as.
El actor Javier Bardem, galardonado recientemente con el oscar, fue uno de los encargados de leer el manifiesto que clausuraba la muestra, junto al también actor Willy Toledo. El manifiesto hacía clara alusión al drama humanitario que sufren en los campamentos de refugiados/as, el bloqueo al proceso de paz o la venta de armas de España al Reino de Marruecos. Para finalizar se pidió el compromiso del Gobierno español "para que reconozca el estatus diplomático del Frente Polisario", como han hecho casi un centenar de países de todo el mundo, además de organizaciones como la Unión Africana (UA).


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